Cuando agregué "Chatbots con IA" a mis servicios, un amigo me hizo la pregunta incómoda: "¿Y dónde está el tuyo?"
Tenía razón. Vender IA sin mostrar IA es como un dentista con caries. Pero confieso el miedo que me frenaba, porque es el mismo que escucho de clientes: la factura. Todos conocemos la historia de alguien que dejó una API key mal protegida y amaneció debiendo cientos de dólares.
Así que me puse dos condiciones: el agente tenía que ser real y útil, y el peor día posible tenía que costar $0.
Primera capa: la key nunca toca el navegador. El chat habla con una Cloud Function; la key vive en un secret del servidor. Nadie puede extraerla ni usarla directo, punto.
Segunda capa: límites antes de gastar. Antes de llamar al modelo, la función revisa dos contadores en Firestore: máximo 10 mensajes al día por visitante y 300 al día en todo el sitio. ¿Se pasó alguien? El agente responde con honestidad: "Por hoy llegué a mi límite 😅 — mejor agenda una llamada con Luis". El rechazo también vende.
Tercera capa: el modelo correcto. Usé Gemini Flash con la cuota gratuita de Google. Con mis topes, nunca la supero. Operación mensual: cero dólares. Y como el diseño es agnóstico del proveedor, migrar a otro modelo el día que lo necesite es cambiar una constante.
La parte que más me gusta: el cerebro es mi CMS. El agente no tiene datos escritos a mano. Su contexto se arma leyendo el mismo contenido que alimenta mi web: servicios, proyectos, experiencia. Si mañana agrego un servicio desde mi panel de administración, el agente lo aprende solo. Y tiene instrucciones claras: nada de inventar datos, nada de dar precios — para eso está la llamada.
El resultado está en mi sección de proyectos: una card que dice "Habla con mi agente IA". Pregúntale si he trabajado en fintech, cuéntale tu idea. Te va a responder con mis proyectos reales y, si hay match, te va a invitar a agendar.
Un chatbot no tiene que ser un pozo de gastos. Bien acotado, es un vendedor que trabaja 24/7 y cobra cero. ¿Tu negocio responde las mismas preguntas todos los días? Entonces ya sabes por dónde empezar.